No
hay caso ya. No hay nada más qué hacer. Acabas de darte cuenta, viste lo que no
veías. Eso que, sin querer, evitabas mirar, se levantó como un espectro y te
sopló la frente dejándote ciego por un instante, abatido.
El
cuerpo no miente. Fíjate no más cómo te colocas, cuando crees que nadie te está
mirando.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario